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La Pecera

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Finalidad PedagógicaDiagnóstico de conocimientos y percepciones
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Participantes6 - Sin límite
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ModalidadSincrónico
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FacilitadoresMínimo de 1

La Pecera es una técnica de discusión y facilitación de grupos en la cual un pequeño grupo de participantes (en la “pecera”) discute un tema o cuestión mientras un grupo mayor (fuera de la “pecera”) observa en silencio. 

A medida que avanza la discusión, los miembros del grupo externo tienen la oportunidad de ingresar a La Pecera para participar, mientras uno de los participantes originales se retira, lo que permite la rotación de voces y perspectivas. El objetivo es promover una discusión más profunda, permitiendo a los participantes escuchar diferentes puntos de vista y luego contribuir con sus propios pensamientos y opiniones. A través de esta práctica, se desarrollan habilidades transversales como la escucha activa, el pensamiento crítico, la argumentación y el diálogo.

Objetivos

La práctica de La Pecera tiene como objetivo principal fomentar una discusión profunda en la que un número reducido de participantes discute temas sin la interferencia de un grupo más grande, lo que facilita una conversación más centrada y detallada. Otros objetivos incluyen:

a) Incluir voces diversas permitiendo que los miembros del grupo externo ingresen a La Pecera, asegurando que se escuchen varias perspectivas y evitando que unas pocas personas dominen la conversación.

b) Estimular la escucha activa para ayudar a comprender y reflexionar sobre el tema en discusión.

c) Fomentar la construcción de argumentaciones fundamentadas para expresar puntos de vista.

d) Ofrecer flexibilidad al adaptar tiempos de discusión y el tamaño de los grupos, según las necesidades del/a facilitador/a y las personas participantes.

e) Promover la empatía mediante la presentación de puntos de vista sin interrupciones, mejorando la comprensión de opiniones y experiencias ajenas.

f) Estimular el compromiso, haciendo que los participantes se involucren activamente en lugar de ser meros observadores pasivos.

g) Proporcionar retroalimentación inmediata, ya que las personas que ingresan y salen de la pecera aportan nuevas perspectivas, enriqueciendo la conversación.

h) Facilitar la evaluación formativa mediante la reflexión sobre actitudes y acciones observadas en el diálogo.

Requisitos

Los requisitos para que la práctica ocurra de manera productiva son:

Espacio

Si la dinámica se realiza en un entorno físico, es ideal delimitar dos áreas: una donde los participantes activos estarán en la pecera y otra donde los observadores seguirán la discusión. Es importante que sea un espacio seguro e inclusivo, donde los y las participantes se sientan cómodos para compartir sus opiniones sin temor a represalias o juicios.

Tiempo

Es necesario establecer un límite de tiempo tanto para la duración total de la dinámica como para las “rondas” dentro de La Pecera, en caso de haber rotación de participantes.

Participantes

Esta práctica es adecuada para un número grande de participantes, donde un subconjunto de 4 o 5 personas inicia la discusión en la pecera mientras el resto observa desde el círculo externo. Para que la dinámica sea efectiva, los participantes deben estar comprometidos con escuchar atentamente y participar de manera respetuosa.

Temática

Es necesario definir un tema o cuestión específica para la discusión, asegurando que la conversación sea relevante y enfocada.

Mediación

La facilitación o moderación es fundamental para guiar la discusión, garantizar que los y las participantes sigan las reglas y coordinar la rotación entre los círculos interno y externo. Antes de empezar la actividad, es importante definir y comunicar claramente las reglas de la dinámica, como el tiempo de intervención, la forma en que los participantes pueden intercambiar posiciones entre los círculos, etc. Se puede definir que cada cierto tiempo, la persona facilitadora invite a uno de los miembros de la pecera a ceder su lugar a otra persona del exterior, o se puede acordar que espontáneamente, las personas del área externa se ofrezcan voluntariamente a unirse a la pecera sustituyendo a alguno/a de sus integrantes.

Materiales de apoyo

Es útil que alguien registre en un pizarrón los puntos clave, preguntas o retroalimentaciones. También puede utilizarse un proyector para presentar videos, imágenes o textos útiles que sirvan de contexto, asegurándose de que esto no se convierta en una exposición.

Procedimientos

La práctica de la pecera es una técnica de debate en grupo que implica una disposición específica de los participantes y un proceso estructurado para facilitar el intercambio de ideas.

Si la práctica se realiza en un entorno físico, es interesante disponer una configuración del espacio con los participantes dispuestos en dos zonas:

Zona de la pecera: donde tiene lugar el debate activo y sólo las personas que están dentro pueden opinar en la sesión;

Zona de observación: formada por observadores que escuchan el debate sin intervenir, a menos que decidan entrar en el círculo interior.

Al comienzo del debate, un pequeño grupo inicia la discusión en la pecera mientras el resto del grupo observa y escucha activamente.

Debe haber un tema central para el debate con un objetivo específico. Al cabo de un rato, se espera que se produzca una rotación de participantes, y que uno de los participantes de la pecera ceda el paso a otro participante en la zona de observación. Esto debería ser un proceso voluntario, es decir, un participante considera que ha contribuido lo suficiente, por lo que decide abandonar la pecera, y un miembro del área de observación puede pasar a ocupar su lugar y participar activamente en el debate.

En algunas variantes de esta dinámica, siempre se deja una silla vacía en la pecera, denominada «silla abierta». Cualquier miembro del círculo exterior puede ocupar este lugar para participar en el debate transitoriamente, pero debe abandonarlo en cuanto haya terminado, lo que permite a los demás unirse también.

El/la facilitador/a puede ser útil para guiar el debate, asegurándose de que se mantiene centrado y es productivo. Una buena estrategia puede ser preparar preguntas controvertidas o que generen conflictos cognitivos, o animar a un/a participante a que plantee estos ángulos. Además, deberá controlar el tiempo, fomentar la rotación y asegurar que todas las partes interesadas tengan la oportunidad de participar.

Una vez transcurrido el tiempo asignado al debate o cuando el tema se haya explorado lo suficiente, se cierra la sesión. En este punto es aconsejable realizar una ronda de reflexiones o retroalimentación en la que los participantes puedan compartir lo que han aprendido, cómo se han sentido durante la actividad y cualquier otra observación.

Al final, se puede reservar un tiempo para discutir los resultados de esta experiencia, construir un resumen estructurado del debate y reflexionar sobre las habilidades transversales desarrolladas durante la dinámica.

Aplicaciones

La práctica de La Pecera, debido a su naturaleza flexible y enfocada en la discusión, es especialmente útil en el entorno de la educación y formación profesional, ya que combina la escucha activa con la oportunidad de participación directa, permitiendo que muchas voces sean escuchadas en un formato estructurado. Algunas aplicaciones posibles son:

  • Discusión temática: profundizar en la comprensión de temas específicos. Por ejemplo, después de una clase sobre marketing digital, un grupo puede compartir sus experiencias prácticas mientras los demás observan, y luego el resto puede agregar sus propias perspectivas.
  • Análisis de estudio de caso: presentar un caso de estudio al grupo y utilizar esta técnica para discutir soluciones y estrategias, permitiendo explorar diferentes perspectivas y enfoques.
  • Retroalimentación sobre proyectos: si los estudiantes están trabajando en proyectos, un grupo puede presentar su trabajo en la pecera mientras otros observan, y luego la discusión puede centrarse en la retroalimentación constructiva.
  • Simulaciones de reuniones o paneles: la pecera puede simular una reunión de negocios, panel de discusión o cualquier otro escenario profesional, y el área de observación puede luego analizar el desempeño y la efectividad de la discusión.
  • Desarrollo de habilidades de escucha: es una excelente herramienta para cultivar habilidades de escucha activa, una competencia vital en el entorno profesional.
  • Resolución de conflictos: en situaciones de desacuerdo o conflicto, se puede utilizar para permitir que todas las partes sean escuchadas y facilitar una discusión equilibrada sobre el tema en cuestión.
  • Revisiones y reflexiones: después de actividades instructivas o experiencias, puede utilizarse como herramienta de revisión, permitiendo que los participantes discutan lo que aprendieron, los desafíos que enfrentaron y lo que aplicarán en sus prácticas profesionales.
  • Exploración de perspectivas diversas: en contextos profesionales cada vez más globales y diversos, puede utilizarse para discutir temas relacionados con la diversidad e inclusión, asegurando que se escuchen una variedad de voces y experiencias.

Ejemplo

Escenario: Una profesora de educación y formación profesional, en su clase de la unidad curricular de Gestión de Proyectos, desea utilizar la práctica de La Pecera para explorar los desafíos comunes que enfrentan los gerentes de proyectos en diferentes fases del ciclo de vida de un proyecto.

Preparación: La profesora divide a la clase en grupos más pequeños. Cada grupo recibe un caso de estudio sobre un proyecto específico que enfrentó desafíos en diferentes fases (iniciación, planificación, ejecución, monitoreo/control o cierre). Los estudiantes deben leer y analizar los casos en sus grupos antes de la sesión de La Pecera.

Configuración del aula: La profesora organiza las sillas en dos círculos concéntricos. Un área será la pecera (círculo interno), y la otra el área de observación (círculo externo).

Dinámica: El grupo en el círculo interno comienza a discutir los desafíos de su caso de estudio, las posibles soluciones y cómo habrían abordado la situación. Los estudiantes en el círculo externo escuchan atentamente sin intervenir. Después de 15 a 20 minutos, un nuevo grupo se mueve al círculo interno para discutir su caso de estudio. La profesora deja una “silla vacía” en el círculo interno para que cualquier estudiante del círculo externo pueda ocuparla temporalmente, hacer una pregunta o agregar un comentario, y luego ceder el lugar.

Actuando como facilitadora, la docente ayuda a guiar la discusión realizando preguntas provocadoras y asegurándose que la conversación se mantenga centrada y productiva.

Reflexión: Al final de la actividad, se realiza una reflexión grupal sobre los aprendizajes, ideas y soluciones propuestas durante la dinámica. Los y las estudiantes comparten sus observaciones, lo que aprendieron de los casos de los otros grupos y cómo se sintieron durante el proceso.

Consejos para la realización en formato en línea

Algunas sugerencias para adaptar e implementar la dinámica de La Pecera en un entorno remoto:

Herramientas: Utilice recursos tecnológicos adecuados para la comunicación, como Zoom, Microsoft Teams o Google Meet. Estas plataformas permiten fácilmente destacar a un subconjunto de participantes. Una estrategia útil es que solo las personas en la pecera mantengan sus cámaras encendidas, mientras que los demás, en el área de observación, las mantengan apagadas. Las plataformas tienden naturalmente a destacar las cámaras conectadas y esto puede ser una buena manera para identificarles. 

Tiempo: En entornos virtuales, es fácil perder la noción del tiempo, por lo que usar temporizadores o recordatorios puede ayudar a mantener la sesión dentro del cronograma previsto.

Proceso: Para mantener la sesión productiva, defina normas o reglas de participación desde el inicio, como no interrumpir a los demás o mantener un debate constructivo. Además, siempre es bueno indicar buenas prácticas para las sesiones, como mantener los micrófonos en silencio cuando no se está hablando y no interrumpir a los demás. Brinde instrucciones claras sobre cómo y cuándo los y las participantes pueden pasar del círculo exterior al interior y viceversa. Por ejemplo, pídales que utilicen la función «levantar la mano» o que envíen un mensaje en el chat. Además, puede ofrecer la posibilidad de que los participantes utilicen las «reacciones» de la plataforma para mostrar su acuerdo, desacuerdo, aplausos, etc. Esto puede ayudar a medir la respuesta del círculo exterior en tiempo real.

Facilitación: Una facilitación activa es crucial para garantizar que todas las personas tengan la oportunidad de hablar, para gestionar el orden de los participantes que desean ingresar a La Pecera y para mantener la discusión centrada. Contar con un/a cofacilitador/a puede ser útil para manejar los aspectos técnicos y logísticos. Sobre todo si hay muchos participantes, mientras una persona facilitadora se concentra en el debate, la otra se dedica a la gestión del chat o la observación de reacciones.

Referencias

The Big Book of Facilitation, de John Rees.
Este libro cubre una variedad de técnicas de facilitación, incluido La Pecera.

The Facilitator’s Guide to Participatory Decision-Making, de Sam Kaner.
Guía integral para la facilitación, incluyendo la técnica de La Pecera.

Template para Dinâmica Fishbowl Virtual (https://miro.com/pt/modelos/fishbowl)
Estructura de apoyo en la plataforma Miro para dinámicas de La Pecera en formato virtual.

Como Fazer um Fishbowl (https://agiletrendsbr.com/fishbowls)
Guía práctica para implementar la técnica de La Pecera en contextos diversos.

Palabras Clave

  • colaboração
  • comunicación abierta
  • dinámica participativa
  • escucha activa
  • intercambio de ideas
  • pensamento crítico
  • reflexión
  • retroalimentación constructiva
  • rotación de participantes
  • técnica de diálogo